jueves, 14 de enero de 2010

ALTOS FUNCIONARIOS PRESIONAN PARA EVITAR QUE SE CONOZCAN LOS HECHOS CONTRA WARAOS DE SAN JOSE DE AMACURO MIENTRAS AGRESORES DISFRUTAN ESTANCIA

Salvajemente golpeado resultó este hermano warao, esta agresión debe tener un fuerte castigo ejemplar por parte de las leyes. Veamos si la señora LUDMILA GIL TIENE BOZAL DE AREPA Foto: William Díaz


Una de las hermanas waraos golpeada y ultrajada sexualmente por los agresores de San José de Amacuro. Foto: William Díaz

Quien velará por el futuro de este hermano warao, por su familia, fue herido con arma de guerra y por lo pronto no podrá darle sustento a su familia. Donde está Nilcia Maldonado, antes de andar disponiendo de nuestros indígenas para ponerlos al servicio de Cuba, debería velar por los derechos de las víctima. Foto: William Díaz

Fue intervenido quirúrgicamente y por un tiempo no podrá trabajar. La ministra Nilcia Maldonado, las instituciones del Estado Delta Amacuro indemnizarán a este hermano warao? No, posiblemente quede abandonado. Foto: William Díaz

Podrá esta niña rehacer su vida normal luego de las agresiones sufridas. Que hará la señora Ludmila Gil, quien tiene una fundación de defensa de mujeres maltratadas, o se quedará callada para hacerle el favor al gobierno que le otorga el cheque en la Alcaldía de Tucupita? Foto: William Díaz

Quién ayudará a este joven warao, cuyo futuro inmediato se ve comprometido por la herida perpetrada por los agresores, quienes acampan en aires acondicionados en la Policía del Estado. Foto: William Díaz


Fíjense los golpes, escoriaciones y los impactos de los golpes que muestra este humilde hermano warao. Se prestará la señora Ludmila Gil a las manipulaciones oficialistas para acallar a nuestros hermanos?. Foto: William Díaz

La señora Ludmila Gil tendrá la valentía de continuar apoyando a nuestros hermanos waraos o se dejará llevar por las prebendas que recibe de la Alcaldía del Municipio Tucupita. Foto: William Díaz


Los redactores de este portal nos quedamos estupefactos por la cadena radial propagandística de ayer miércoles de la señora gobernadora, una de las "servidoras públicas" deltana más retrógrada e inservibles, superando incluso a los grandes inútiles que han manoseado el poder en el Delta como es la maestra Yelitza Santaella y Emery Mata Millán. En la cadena radial propagandística de ayer no hubo una sola mención de los sucesos ocurridos en la comunidad indígena de Yukery, en el cual 8 hermanos waraos fueron víctimas de la agresión de 4 efectivos militares adscritos al Puesto Fluvial de San José de Amacuro.

Esta nefanda omisión de la señora gobernadora se une a la situación de la "presidenta del Consejo Legislativo del Estado", a quien la nombraron presidenta del CLEDA, pero las gestiones que hacía en beneficio de las víctimas demostraban que una cosa son las alabanzas y otra la realidad. La presidenta aun no puede usar el vehículo oficial porque todavía la ex presidenta lo tenía a su servicio. Por lo que le advertimos que ponga carácter porque las insidias, envidias y mala fe conviven en esa institución, cuya cabeza es el señor Tomás Barreto, un traficante del dolor de los waraos para su beneficio.
Qué ocurrió en la comunidad indígena de Yukery en San José de Amacuro?. Presuntamente uno de los efectivos militares tuvo una riña en horas de la noche del día 6 de enero con residentes de la comunidad, la reacción fué el arribo de más efectivos militares apertrechados de armas de guerra, allanaron ilegalmente la residencia de los ciudadanos waraos, disparon contra un ciudadano indígena y le produjeron heridas, a otros los golpearon salvajemente, hubo torturas, practicaron terrorismo contra la población, y abusaron sexualmente de 4 mujeres waraos y de una menor de edad, para quien pedimos a las autoridades aplicar todo el rigor de la ley para castigar a los militares de llegar a ser declarados culpables.
Debemos dejar sentado nuestra posición respecto a este hecho. Llama la atención el silencio de la señora gobernadora, de la instituciones que protegen los derechos de los waraos en el Delta, a excepción de la presidenta del CLEDA y de la señora Ludmila Gil, esta última es la persona que está al frente de las incidencias de ayuda moral, material y legal a las víctimas. No hemos visto una sola mención de este hecho del diputado Tomás Barreto y por el perfil que conocemos de este señor, lo más probable es que estará haciendo lo posible para evitar que esta aberración sea esclarecida por el efecto que tendría en el pueblo warao y porque pone en el tapete lo que siempre hemos dicho: usa su condición de warao para obtener prebendas políticas porque su acción es nula en defensa del pueblo warao.
Otro elemento que nos llama la atención es que los militares imputados en la jurisdicción ordinaria fueron confinados preventivamente en la Policía del Estado y el de mayor rango está muy cómodamente durmiendo con aire acondicionado, mientras las mujeres viven su propia desgracia producto de la vileza que fueron objeto y la ayuda solo presuntamente proviene de la señora Ludmila Gil, a quien le hacemos un llamado, ya que la conocemos desde niña, a que NO VENDA LA MORAL DE NUESTROS INDIGENAS VICTIMAS, LA CONCIENCIA VALE MAS DE LO QUE USTED PERCIBE COMO ASISTENTE DEL ALCALDE DE TUCUPITA, no queremos pensar y con este hecho esperamos confirmar, que usted no fue amordazada con el cargo que obstenta en la Alcaldía que maneja Yelitza Santaella e Iraida Carrasquel.
Hasta ahora la señora Ludmila Gil se ha ganado la confianza de los sectores deltanos más humildes que han necesitado de sus servicios y al oirla en GLOBOVISION denunciando este hecho bochornoso nos alertó de un intento cómplice oficialista para desestimar este hecho. Señora Ludmila Gil, no queremos pensar que usted se prestará para la vagabundería en que suelen caer la laya de corruptos deltanos, que sólo persiguen proteger sus intereses por encima de los intereses del pueblo. Hasta ahora la justicia ha hecho lo que debe, pero no es suficiente, hay que estar ojo avizor de lo que ocurra porque recuerde señora Gil, aquí el débil jurídico son los waraos torturados, y si usted se convierte en cómplice, desde esta página la denunciaremos ante la opinión pública deltana.

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