La presencia de la gobernadora deltana y el alcalde de Tucupita entregando certificados de supuestas viviendas, junto a los candidatos a diputados del PSUV violó el artículo 145 de la Constitución, mientras la MUD regional sigue muda ante el grosero ventajismo del gobierno. Foto cortesía: http://www.notidiario.com.ve/
El pasado 6 de agosto fue publicado en el diario Notidiario, puede ser visto en la página web de ese periódico, una reseña de la periodista Erika García que, más que una noticia, reportaje o información, pareciera mas bien una propaganda de la Gobernación, esto lo afirmamos por la forma como comienza la nota de prensa que da cuenta de una supuesta construcción de 427 viviendas en toda la geografía deltana, vaya usted a saber cuándo y cómo carajo las construirán, a menos que el gobierno nacional solicite crédito adicional porque el presupuesto estadal no lo contempla en esa magnitud, de modo que con toda responsabilidad afirmamos QUE ES UN VIL Y NEFANDO ENGAÑO A NUESTRO HUMILDE PUEBLO DELTANO.
Del reportaje de la referencia, por denominarlo de alguna forma por respeto a la autora a quien no conocemos y esperamos que se mantenga ecuánime frente a la pléyade de jala bolas que pululan en el Delta, nos llamó poderosamente la atención no el acto en sí, porque estamos acostumbrados a la manipulación propagandística de la ciudadana gobernadora Lizeta Hernández y sus cómplices sino a las consideraciones de orden constitucionales envueltas en el acto de engaño al pueblo por esta cuerda de inútiles gubernamentales, cuyos méritos son los cuestionamientos morales y éticos que mostraron en sus gestiones y evidencian actualmente.
Pues bien, ese acto de vil engaño es una violación flagrante al artículo 145 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, el cual dice textual: “LOS FUNCIONARIOS PUBLICOS Y LAS FUNCIONARIAS PUBLICAS ESTAN AL SERVICIO DEL ESTADO Y NO DE PARCIALIDAD ALGUNA”. Vimos estupefactos como la señora gobernadora y el señor alcalde de Tucupita, los más connotados inútiles del gobierno deltano, usaban promesas de gobierno, recursos públicos, propaganda política pagada del menguado presupuesto del estado para apuntalar a LOS CANDIDATOS A DIPUTADO DEL PSUV, en un acto de cínica cobardía para engañar a nuestro digno y noble pueblo deltano. Nos preguntamos: ¿QUIEN CARECE DE VALORES ETICOS Y MORALES? ¿EL PUEBLO DELTANO O LA SEÑORA GOBERNADORA?.
Es realmente lamentable que nuestro país haya caído en el pozo de la incivilización, del irrespeto a la Constitución, a las leyes y reglamentos de la República, y lo peor, son las autoridades elegidas por el pueblo quienes se ufanan de violar los principios más elementales que rigen la vida de un pueblo, que es el respeto del ordenamiento jurídico, la práctica de la tolerancia, la reconciliación del pueblo y execrar el odio como estrategia política, combate a la corrupción como medio para sanear la administración pública de los rapaces del erario regional, etc, VEMOS A UN GOBIERNO ENCARNADO EN UNA SEÑORA QUE SOLO APADRINA LOS NEGOCIADOS DE SU FAMILIA Y SU ENTORNO INTIMO en detrimento de los intereses del pueblo.
A todo esto se une el silencio suspicaz de la mesa de la unidad democrática regional, cuyas candidaturas no aportan nada a la lucha opositora frente un gobierno militarista y corrupto, con los cómplices regionales que coadyuvan al socavamiento de las libertades democráticas.